Rasgos generales de la evolución reciente

Fuente: CEPAL 2014

La economía salvadoreña creció a un ritmo del 2% durante 2014, ligeramente por encima del promedio del quinquenio más reciente, pero casi un punto porcentual por debajo del quinquenio previo a la crisis financiera. Según las proyecciones de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en 2015 la actividad económica registrará una expansión del 2,2%, sujeta a la ejecución de proyectos de inversión, entre los que figura de manera prominente la segunda fase del proyecto Fomilenio, financiado por la cooperación estadounidense. Esta cifra es igual a la cota inferior de crecimiento estimada por las autoridades salvadoreñas para la elaboración del presupuesto de 2015.

A pesar de la caída de los precios internacionales del petróleo y sus derivados, de los que El Salvador es importador neto, la inflación promedio fue del 1,1%, un nivel ligeramente superior al 0,8% registrado en 2013. Este aumento de la inflación se debió al impacto de la sequía sobre los precios de algunos alimentos.

En lo que respecta a las finanzas públicas, el déficit del sector público no financiero, incluidas las pensiones, disminuyó del 4% al 3,6% del PIB, a costa de un ajuste que redujo la inversión pública de manera significativa. No obstante lo anterior, la deuda pública total siguió expandiéndose y, al final de 2014, llegó al 62% del PIB, impulsada por el crecimiento de la deuda previsional. Aunque la Ley de Responsabilidad Fiscal que se discute en la Asamblea Legislativa contempla un ajuste fiscal del 1,5% del PIB a lo largo de tres años, las estimaciones de instituciones financieras internacionales indican que ese ajuste no sería suficiente para evitar que la deuda mantuviera una trayectoria alcista.

Como resultado de la caída de la inversión y la reducción de la factura petrolera, el saldo de la cuenta corriente, que alcanzó un 6,5% del PIB en 2013, bajó a un 4,7% del PIB durante 2014.

Desde 1989, el gobierno ejecutó reformas elementales y ha reducido drásticamente la influencia del estado sobre la economía.

Los centros de enfoque eran la reducción de los aforos de importación, los proyectos de privatización y la creación de un marco de condiciones atractivas para inversiones extranjeras. La emisión de una nueva Ley de Inversiones, en octubre de 1999, condujo a una simplificación de las leyes para la constitución de empresas nuevas (código comercial, etc.), las cuales están en vigor desde el año 2000.

Como medida complementaria se estableció una oficina gubernamental, la cual les facilita a potenciales inversionistas todos los pasos administrativos para el establecimiento legal de una empresa en El Salvador: PROESA: www.proesa.gob.sv

De especial interés para inversionistas extranjeros son las Zonas Francas y las Áreas de Exclusión Aduanera, las cuales les permiten una producción libre de aforos a las empresas orientadas a la exportación, y hasta les permiten ofrecer una parte de su producción (15%, exceptuando textiles) en el mercado local. Una reforma legal a favor de las zonas de libre comercio se emitió en octubre de 1998.

Desde el 1º de enero 2001, el Dólar Norteamericano (US$) se encuentra en circulación como moneda paralela y ha sustituido completamente a la moneda local (Colón).